En 1509 Don Juan Fernández de Velasco, hijo de Don Pedro, Obispo de Cartagena, Calahorra y Palencia, pide la autorización al papa Julio II para la construcción de un monasterio.
Así, entre 1514 y 1524 se construyó el monasterio de Dominicas de La Piedad, siendo bendecido e inaugurado en 1522 por el Papa Adriano VI que se encontraba de paso hacia Barcelona para ser investido Papa en Roma.
Don Juan dotó al monasterio con 25.000 ducados, siendo su deseo que el monasterio fuese habitado por una orden femenina. En su testamento dejo a su sobrina Doña Isabel Alonso de Guzmán Fernández de Velasco, hija de su hermana, duquesa de Medina Sidonia, el monasterio para que lo cofundase junto con él y fuera la primera monja en tomar los hábitos, convirtiéndose en la primera priora, lo que queda así plasmado en la cartela del retablo mayor.
También permitió a su sobrina que eligiese la orden, y así, como Santo Domingo de Guzmán pertenecía a su familia paterna, eligió la Orden de los Dominicos tomando posteriormente el nombre de Sor María de la Piedad.
A lo largo de los 500 años de historia del monasterio, ha estado permanentemente habitado por las monjas, excepto en dos breves periodos de tiempo, perteneciendo siempre a la misma Orden Contemplativa, las Dominicas de La Piedad.
En la actualidad en el monasterio viven diez monjas, estando su vida ordenada por el “ora et labora” con un intenso horario de actividad que da comienzo a las 6 de la mañana y se prolonga hasta las diez de la noche alternando momentos de oración, silencio y trabajo.
ARQUITECTURA DEL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD
El monasterio es un impresionante edificio de 5.000 m2 de planta.
Para acceder al monasterio atravesamos una magnífica puerta plateresca, decorada con motivos vegetales, figuras humanas y animales entre otros y rematada por columnas acabadas en aguja o pinácúlos. En el interior se pueden contemplar otras siete puertas con un mismo estilo decorativo que forman un interesante y sorprendente conjunto.
La portada principal, de estilo plateresco, está construida a modo de un majestuoso retablo de piedra, en el que destaca la Piedad que da nombre al monasterio. Entre las representaciones de Adán y Eva, podemos encontrar escenas de la Pasión de Cristo, junto con imágenes de figuras mitológicas en una sugerente combinación simbólica de elementos, obra realizada por el taller burgalés de Felipe de Vigarny.
La iglesia consta de una nave de cinco tramos, con cabecera ochavada, estando cubierta con crucerías estrelladas. En el interior de la Iglesia destaca su monumental retablo mayor, construido en 1621 por el vallisoletano Juan de Garay.
Un servicio de Visitas Guiadas permite, actualmente, recorrer estos y otros lugares significativos del monasterio situados en zona de clausura, Sacristía, Sala Capitular, Claustro Mayor y Coros Alto y Bajo, y poder descubrir esta desconocida joya arquitectónica Una visita que sin duda le sorprenderá.
VISITAS GUIADAS
Para concertar visitas: 619 387 277
De martes a domingo.
Los horarios de visita son, en pases de mañana, de 11, 12, 13 y 13,30 horas y tardes de octubre a junio de 16, 17 y 17,30 horas, y de julio a septiembre de 17, 18, 19 y 19,30 horas.
El recorrido dura aproximadamente 70 minutos.