Perteneciente a la comarca de Haro, San Asensio se encuentra a 33 kms. de Logroño y a 55 de Vitoria. Su población en 2006 era de 1.322 habitantes. Ocupando prácticamente la posición central en el Valle del Ebro en Rioja Alta, sus accesos a la N-232, a la N-120 y a la AP-68 le facilitan sus comunicaciones dentro de la región así como con las comunidades limítrofes.

Su ubicación en un cerro le permite otear el horizonte sobre el que domina las tierras cultivadas de vid alrededor de los valles del Ebro y de su afluente el Najerilla, que desciende desde las sierras riojanas. Gracias a la calidad de sus caldos San Asensio es considerada la "Cuna del Clarete".

El primer documento en el que aparece San Asensio hace referencia a su iglesia, que fue una de las otorgadas en 1052 por el rey Don García de Nájera al Monasterio de Santa María la Real. En la "Historia de San Millán" acargo de Sandoval se incluye un privilegio de 1096 de Sancho el Bravo en el que se menciona el traslado del pueblo de Davalillo a San Asensio. Sin embargo este hecho es cuestionable ya que, aunque se decretó el mismo, o bien parte de la población continúo habitando Davalillo o San Asensio se denominó así durante algún tiempo. Así, en las Cortes de Burgos de 1315 Martín Pérez figuró como procurador de Davalillo, y en 1358 acudieron los representantes de Davalillo a una reunión en Haro de diferentes concejos riojanos, pero no se menciona a los de San Asensio.

Los orígenes y la antigüedad de Davalillo se sitúan en el contexto de las luchas entre los primigenios reinos cristianos de Navarra y Castilla, ya que esta zona fue territorio fronterizo entre ambos y tierra en disputa durante siglos. Así, tanto Fray Mateo de Anguiano como Govantes hacen referencia a estos hechos cuando escribieron acerca de Davalillo.

Con la consolidación definitiva de las fronteras la margen izquierda del Ebro formará parte de la corona castellana. El castillo de Davalillo aparecerá en otra serie de documentos a lo largo de los siglos posteriores, como por ejemplo el testamento del adelantado Pedro Manrique, en el que se lo cede a su hijo Diego o en el pleito de 1470 entre los condes de Treviño y de Miranda en el que el primero lo reclama.

San Asensio formaba parte de la Junta de Valpierre y se encontraba bajo el régimen de realengo. En el siglo XVIII se incorporó a la Provincia de Burgos, como toda la Rioja Alta, tras una nueva reestructuración administrativa de España. En 1833 se constituyó la Provincia de Logroño, configurándose el mapa de La Rioja tal como lo conocemos hoy.