Santa María de la Piscina

Una de las joyas del patrimonio de la comarca es sin duda Santa María de la Piscina. Su fundación se remonta a 1136, siendo consagrada al año siguiente. Parece que se construyó en tres fases. En la primera se levantó la cabecera; a finales del siglo XII se construyó la nave central y, por último, ya en el XIII se añadiría la nave de los diviseros y la torre. A pesar de estas fases, la iglesia presenta una notable homogeneidad constructiva.

Tiene algunas singularidades destacables como su curiosa torre sin escalera y la sala adosada en la cara norte cuyo uso no está todavía completamente esclarecido.

Su origen está vinculado con la Primera Cruzada y la presencia en la misma de Ramiro de Navarra. Éste ayudo a sitiar Jerusalén y entró en la ciudad por la puerta de la Piscina Probática. En su testamento deja encargado a su hijo que construya una Iglesia en sus territorios de Peña Cerrada en recuerdo de este hecho.

La fachada sur presenta cuatro contrafuertes rematados con decoración de parejas de flores de ocho pétalos. Se conservan solo dos conecillos originales, pero muy singulares. Uno presenta un extraño cuadrúpedo agarrado a una rama. El otro parece ser una especie de bailarina. Sobre el acceso se puede ver un gran escudo, muy posterior al momento de la construcción original. Representa el escudo de la Divisa. (La obra actual es copia del que se colocó en el siglo XVI que se encontraba muy deteriorado).

El ábside es semicircular con una única ventana que muestra decoración vegetal. Conserva algunos canecillos originales. Uno representa un felino con la cabeza vuelta; otro nos muestra una escena con claras connotaciones sexuales.

El edificio adosado al norte forma parte de lo que probablemente sería la casa de la Divisa. El edificio dispone de tres entradas (norte, este y oeste). Son muy sencillas y carecen de decoración. Presenta también dos estrechas ventanas a modo de saeteras.

El muro occidental es liso y presenta mechinales que nos indican que adosado al mismo debió existir algún tipo de construcción. La torre apoya sobre el primer tramo de la bóveda, tiene poca altura y es de planta cuadrada.

El interior es muy sobrio y debió tener abundante decoración pictórica, hoy casi desaparecida por completo. Presenta algunos capiteles de gran belleza con una factura no frecuente en el territorio. Destaca uno del primer tramo que representa unos cautivos encadenados.

A los pies de la iglesia se encuentra una necrópolis fechada entre los siglos X y XII. Se corresponde con un poblado que era anterior a la construcción de la iglesia. Se abandonaría hacia el siglo XIV. En la necrópolis se han localizado 49 tumbas más otras cuatro al lado este de la iglesia. Tiene algunos elementos de difícil interpretación como las pilas que aparecen entre las tumbas. Especialmente curiosa es una pila circular que se encuentra en el centro del conjunto. Algunos consideran que es una pila bautismal y podría corresponder a un templo anterior. Otra de las pilas existentes se cree que podría corresponderse con una piscina para el lavatorio ritual de cadáveres.

En las proximidades podemos visitar el dolmen de la Cascaja.

Para visitar el interior de la iglesia pueden contactar con el Ayuntamiento de San Vicente de la Sonsierra.

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